Alianza

Informe de la Reunión de la CIAT

A principios de julio, tuve la oportunidad —junto con varios miembros de la Alianza— de asistir a la 89ª Reunión Anual de la Comisión Interamericana del Atún Tropical (CIAT) en Quito, Ecuador. Durante la reunión se abordaron numerosos temas relacionados con la sostenibilidad, incluidos la protección de tiburones, rayas mobúlidas y atún aleta azul; la pesca ilegal, no declarada y no reglamentada (INDNR); el seguimiento de dispositivos agregadores de peces (FAD) y los incrementos en las cuotas de pesca.

Como organización guiada por la ciencia, la Alianza está profundamente preocupada por la salud de todo el ecosistema en el que opera la pesca. Las rayas mobúlidas, los tiburones y el atún aleta azul son una parte fundamental de un ecosistema oceánico saludable y resultan críticos para las industrias pesqueras a ambos lados del Pacífico. La Alianza celebró que los miembros de la CIAT alcanzaran un consenso en una propuesta para proteger a las rayas mobúlidas, las cuales son vulnerables a la sobrepesca. La medida prohíbe la retención de rayas capturadas incidentalmente —con excepciones para algunas embarcaciones artesanales— y establece una serie de técnicas que ayudan a los pescadores a liberarlas con vida. Sin embargo, las protecciones para los tiburones sedosos y los tiburones martillo no fueron aprobadas, a pesar de que los datos muestran una disminución significativa de sus poblaciones.

Los científicos y la delegación de México ante la CIAT, encabezada por la Comisión Nacional de Acuacultura y Pesca (CONAPESCA), coinciden en que es indispensable actuar para proteger la población de atún aleta azul. Lamentablemente, a pesar del liderazgo de México en este tema, los países miembros de la CIAT no lograron llegar a un consenso sobre cómo abordar el problema del atún aleta azul. Dada la gravedad de la situación, CONAPESCA tomó la decisión audaz de reducir voluntariamente su cuota anual de atún aleta azul del Pacífico en un 10%, quedando en 2,750 toneladas métricas. La delegación mexicana exhortó a otros países que pescan atún aleta azul a adoptar medidas similares; sin embargo, ningún otro país tomó acciones para proteger esta especie. El enfoque de México representa un paso importante hacia la sostenibilidad y se espera que impulse acciones adicionales para la protección del atún aleta azul. Asimismo, debido a la relevancia de esta especie, los miembros de la Alianza anunciaron su retiro voluntario de la pesca de atún aleta azul durante los próximos cinco años (2015–2019), con el objetivo de permitir la recuperación de las poblaciones.

Para combatir la pesca INDNR, desde 2010 la CIAT ha estado discutiendo medidas del Estado rector del puerto que ayuden a garantizar la transparencia y desincentivar este tipo de pesca. Aunque aún no se ha alcanzado un consenso sobre dichas medidas, los miembros lograron acordar una disposición que aclara cómo incluir en listas a las embarcaciones que practican pesca INDNR y cómo retirarlas una vez que dejan de estar vinculadas a estas actividades.

Perú, Colombia y Guatemala solicitaron incrementos en sus cuotas de pesca, pero estas peticiones fueron rechazadas hasta que se realicen estudios adicionales sobre las poblaciones de peces en sus aguas. Por otro lado, los países miembros de la CIAT, con el fin de dar seguimiento al uso de los dispositivos agregadores de peces (FAD), acordaron que estos deberán estar marcados físicamente a partir de 2017. Los científicos revisarán los datos recopilados para proponer posibles medidas de manejo a partir de 2018.

Nuestros miembros están enfocados en la sostenibilidad a largo plazo del océano y confiamos en que, en el futuro, los países miembros de la CIAT podrán alcanzar consensos más sólidos sobre los temas que impactan directamente la sostenibilidad de nuestras pesquerías.